Por Manuel Noctis

Israel Martínez creció con el movimiento punk de inicio de los noventa en Guadalajara. Para él esto fue fundamental para abrir su percepción del mundo y, a la postre, dedicarse a lo que hace como artista audiovisual, docente e investigador independiente.

Gracias a esto tuvo la noción de crear el libro Nada volverá a ser igual, un registro que detalla a manera de crónica la escena punk en Jalisco, desde su conformación hasta mediados de los noventa, que es cuando el movimiento cambia radicalmente y se complejiza enfocado totalmente en su primera etapa, me dice en entrevista.

Israel lleva seis años, aproximadamente, digitalizando cintas, solicitando programas de radio, demos, ensayos, que “muy amablemente” le han donado varios colaboradores. En 2014, me comenta, publicaron en www.suplex.mx una versión digital descargable de forma gratuita, y para 2015 hicieron la versión impresa con más textos, mucho más imágenes y 2 CD que complementan a la versión impresa del libro, pero que ya en la versión del libro hace la diferencia porque es “distinta y más vasta”.

Le interesó hacer este libro porque el punk, “para algunas personas como yo”, no es sólo una corriente musical o ciertas tendencias culturales. “Es toda una forma de vida que alienta a ser crítico con nuestro entorno, ser abierto, propositivo y tratar de mejorar nuestro planeta desde lo individual hasta lo colectivo, el medio, la herramienta, por ello no importa si se le considera muerto o no, vendido o no, comercial o no”.

Israel tiene la firme convicción de que quienes crecieron en él (el punk) “sabemos que guiará nuestros pasos, de alguna u otra forma, siempre”, de ahí que le haya surgido la necesidad de compilar todo este material y guardar registro de ello en un libro que sirva para la posteridad y las nuevas generaciones.

“Hoy en día se están acudiendo a muchas prácticas, objetos y rituales que previamente formaron parte de movimientos como el punk, el anarco-punk y otras escenas radicales, así que es vital conocer sobre ellas para poder traer al presente cuestiones que pueden influir positivamente en nuestras sociedades.

NADAVOLVERA

“Hemos desenterrado esta historia para compartirla y, además, provocar que más gente traiga al presente sus historias, se agradecerán”, me comenta.

Sobre los elementos que rescata y retoma en esta publicación, me dice, tienen que ver con el hecho de que “la contemporaneidad no incluye únicamente lo que sucede hoy, sino todos los elementos que conforman el presente, así que la historia y las conexiones que podemos hacer desde ella hasta hoy son parte de ésta”.

Por eso, me resalta, es importante conocer sobre los movimientos rebeldes, radicales, que ayudaron a cambiar (en distintos niveles por supuesto) nuestras sociedades. “Parece una consigna muy fuerte, pero me atrevo a decir que sin el punk muchas revoluciones culturales no habrían sucedido a nivel global”.

El libro, además la versión impresa, incluye un póster, calcomanías, un sobre y la colaboración de más personas.

No es mi libro, me recalca, “sino el de muchas personas que han trabajado arduamente en él. Ahora estamos haciendo infinidad de presentaciones, llevamos ciudades como Guadalajara, Tijuana, Mexicali, Oaxaca, Ciudad de México y también un par de sesiones en Austria y Noruega”.

Suplex, es su casa editorial, me dice, una compañía enfocada principalmente en la música electrónica experimental, el arte sonoro, el periodismo sonoro y la reflexión social a partir del sonido, ellos son los encargados de la distribución del libro y lo manejan de manera independiente con el apoyo de colectivos, tiendas, vendedores y demás entes auto-gestivos.

Por internet es conseguible en todo el planeta y si gustan hacerse de un ejemplar solamente contacten www.suplex.mx