Por Manuel Noctis

Ni soy más pendejo ni más chingón por haber crecido viendo la televisión o pasarla de vago en mi bicicleta. Soy de esa generación que pasó su infancia escuchando a Cri Cri, Shusha, y el pinchi morrito caguengue de Yordi. Pero pasé después a Gloria Trevi, La Maldita Vecindad y otros cabrones que ya no recuerdo. ¿Cómo olvidar al pinche Pablito Ruíz con esa rola de “Oh mamá, ella me ha besado” y su pinche lloriqueo cuando perdió aquel concurso infantil en cadena nacional? No soy un infructuoso de la vida ni tampoco un enamorado de ella. Pero uno no puede negar el palo de donde salió la astilla y eso era lo que sonaba en el tocadiscos que tenía mi papá. Pinche tocadiscos donde mi hermano ponía esa de “debo de ser tan bueno para estar, con mi amor” o la del Concord a todo lo que da. En esa época Los Caballeros del Zodiaco eran mis moles, Los Supercampeones nunca terminaban por anotar un gol y eso me aburría profundamente, así que prefería rolar con mi bika por la casa de la morrita que me tendía los pelos de punta o la pasábamos en la tienda de Saúl jugando maquinitas. Algunos compas ya escuchaban pedos como los Caifanes y a mí la Trevi me seguía poniendo las “papas sin cátsup”. Siempre en Domingo tenía que estrenar la ropa y salía a dar la vuelta en la plaza como todos acostumbraban. Pero me aburría si no veía a la muchachita en turno y regresaba a casa o practicaba “el eterno retorno” a las maquinitas y eso que aún no conocía al putito de Federico Nietzsche. Una ocasión escuché esa de “Sobreviviré” con esa voz potente y espeluznante de Mónica Naranjo y me prendió machín. La banda Machos me cerró los ojitos por un tiempo pero la vida y las desgracias me hicieron más darks. Luego me di cuenta que era más darks incluso que los darks que se maquillaban para ir a los eventos y me alejé de todo ese desmadre. Me hice metalero. Pero la greña no me daba para ello y me la dejé crecer. Cuando la tuve larga me aburrí al darme cuenta que los metaleros no se bañan y que yo era demasiado fresa para ellos porque usaba Head & Shoulders. Después a Gloria Trevi la entambaron por cosas de prostitución o abuso infantil y a Paco Stanley lo mataron de un plomazo por dizque andar de cocodrilo. No sé en qué momento pasó todo o cuando fue que yo revolví todas las putas cosas. Es solo que he tenido malos y buenos días pero no sé qué vergas tiene qué ver una cosa con otra. Así de enfermo y enmarañado ha estado desde entonces el puto mundo. Nací en 1985, es el 2015, y se siguen escuchando y comentando las mismas cosas. ¿Dios ha muerto? Dicen por ahí ¿Cuándo fue que los Gansitos dejaron de venderse en un mostrador para estar en los refrigeradores? Los Chocotorros solamente los encontraba cuando me quedaba en la ciudad en la casa de mis primos. El Nintendo se quedó en la historia. ¿Cuándo y cómo pasó todo este pinche desmadre? Salú.