Por Manuel Noctis

En la avenida Revolución, entre las calles Sexta y Séptima, se ubica El Pueblito. Se trata de un bar cutre al que asiste todo tipo de gente y en el que se presenta la mayor diversidad posible de Tijuana. Un pequeño portón en la entrada da la vista como de un bar cualquiera, con su barra larga, unas cuantas mesas, pero se te internas en la oscuridad que arroja ese túnel, al fondo se percibe una pequeña luz que te guía hacia un extenso y amplio patio donde todo lo inesperado puede pasar.

El Pueblito es todo y es un chingo a la vez. Los más nice no se atreven siquiera a acercarse a la puerta, pero los más aguerridos pasan como si fuera su casa. Como dicen los chicos del documental, El Pueblito es un lugar libre donde la gente puede poner “hasta la madre”, un espacio multicultural, el patio trasero de tu casa que quisieras tener para armar tremendos parys con tus camaradas, es un lugar donde ves todo lo bueno y malo de la gente, el “lugar más podrido que existe en el pinche planeta, pero una válvula de escape que permite que la gente se relaje y salga de esta cotidianidad”.

Acá te dejamos el documental que retrata las prácticas que se generan alrededor de este bar, un espacio apropiado por jóvenes, migrantes, deportados, músicos, artesanos, artistas urbanos, extranjeros de paso, el cual fue dirigido por Faride Rojas y producido por Luz Gabriela Macias, Óscar Soriano e Iván Molina. Este documental fue Ganador del Jurado Reto DocsBC 2015.

El Pueblito from Atmósfera Audiovisual on Vimeo.