Por Nothingman

Tuve que ponerme frente al espejo y analizarme. Era hora y era lo justo. Ya han pasado treinta años y la vida no fue lo que planeé para mí. Ya basta, te has pasado, me dije, no te has medido y las consecuencias serán fatales, o terminarás suicidándote o terminarás solo, aunque esto último ya lo has estado experimentado lentamente. Necesitas recomponerte, ya no digamos cambiar de rumbo o ser una mejor persona; no, lo que necesitas es remendarte, enderezarte un poco, madurar, entrar en cordura. No sé si lo has notado pero has abandonado a todas las personas que te han apreciado, ya no tienes amigos, te has quedado sin uno solo, sabías que las relaciones de amistad no durarían y las exprimiste al máximo, las secaste, hasta dejarlas colgadas y desde luego abandonadas. ¿Qué esperabas, que estuvieran ahí siempre? Imbécil. Desde luego eso no sucedería y lo sabías, por eso las mataste.

¿Cuántas personas tocan a tu puerta para estar sentados a tu mesa bebiendo una cerveza? Ninguna. Cero. ¡Ya basta! ¡Demonios! Sé que no te gusta recibir a nadie en tu casa, ni mucho menos sentarlos a tu mesa, pero vaya, toma tu celular de ejemplo, nadie te llama, nadie te textea, nadie, absolutamente nadie se preocupa por ti. Has abandonado a tus hermanos y a tus padres, ni siquiera ellos se comunican contigo de vez en vez para saludarte, ya no les importas, y no debes culparlos porque el único responsable de eso eres tú. Tú los dejaste de lado y huiste de ellos, de tus fantasmas, ¿y para qué?, ¿para ser escritor? ¡Mierda! Solo tienes dos mujeres en tu vida y tarde que temprano se cansarán de tus idioteces y se largarán, como lo han hecho todas las mujeres que se han acercado a ti. Se darán cuenta que no vale la pena gastar su vida contigo. Ya olvidaste el calor corporal de unas buenas piernas, ninguna mujer en su sano juicio desperdiciaría su tiempo a tu lado. ¿Para qué? Estás a punto de defraudar a tus más fieles seguidores – tu perro y tus plantas- y aun así no haces nada para detenerlo. ¿Continuarás en el mismo camino?, ¿sin darle valor a nada?, ¿creías que leer te haría mejor persona, más importante? ¡Despierta! Ya pasó ese tiempo, ya no eres un adolescente, tienes que madurar, mirar hacia el frente. Ya son treinta años y no tienes ninguna publicación decente, ¿por qué no abandonas ese sueño idiota de ser escritor? Los escritores no triunfan, no ganan dinero, no son famosos; son una burla, solo eso, una caricatura, una broma pesada en las estadísticas culturales, académicas… y tú tienes una familia que alimentar, deja de quejarte y mueve esos pies, el hecho de mover los dedos en el teclado de tu ordenador no traerá leche ni pan a la casa. Haz algo, ¿o qué, vestirás a tu niña con papel periódico? ¿Crees que eres indispensable? ¡Puta madre!, pues déjame decirte algo, claro que lo eres, eres necesario, imprescindible, pero después de muerto, ¿ahora pa’ qué? Pa’ nada.

Compórtate en las reuniones, sé amable con tus vecinos, vístete mejor, deja de tomar cerveza y abandona el estúpido cigarro; ya deberías estar alerta con las enfermedades que has tenido, te has estado destrozando la garganta, llevas dos meses con tos y con un dolor de garganta que no te deja pasar la comida, ni siquiera el agua, ¿o qué, piensas hacerte el valiente y esperar a que te de cáncer?, ¿te crees rockstar? No mames, no seas ingenuo; reconoce que te da miedo la muerte, le tienes pavor a la muerte. Pussy! Incluso a tu propio perro lo cuidas más que a ti porque sabes que es el único que te espera, el único ser vivo que te mueve la cola, y estás esperanzado a que te dure hasta que dejes de respirar. Bueno déjame decirte algo, al paso que vas acabarás en la mierda; corrijo, enmierdarás más las cosas. Ya deja de creerte escritor underground, de jugarle al escritor maldito, no llegarás a tanto iluso. Lo que dices no inspira a nadie, no le bajarás las braguitas a ninguna chamaca, eres un wannabe de quinta. Ya hubo un Bukowski, un Céline, ¿o qué?, ¿te identificas con Bandini, criticas a Gadamer y suspiras con la música de Charlie Parker?, ¿y qué ganas?, sigues los pasos de los escritores que admiras y copias sus escritos, ¡vamos!, al menos sé un poco original, ya deja todo eso de lado; sigue con tu trabajo actual, es bueno, consérvalo, envejece con él e institucionalízate. Y de verdad, por piedad, ¡de-ja-de-com-prar-li-bros carajo! Con el dinero que has gastado en ellos ya hubieras dado el enganche de un carro o una moto. No es normal tener más libros que muebles, ni más hojas que despensa. Para qué gastas tanto en esa gente muerta que escribió algo, qué ganas, nada, solo una risilla para la burla posterior. Por ir con la cabeza agachada leyendo como imbécil no miras todo lo que está a tu alrededor. Disfruta la vida subnormal bicho leyente.

Por favor, deja de gritarle a la televisión cuando ves el noticiero, así no cambiarás nada.  Consíguete un pasatiempo, corre, ve al gimnasio como la gente normal; entiende que leer no te ha dejado nada bueno, no tienes ningún libro publicado, ¿sabes por qué?, porque la única novela que escribiste no es más que una mierda. Está mal redactada, tu sintaxis y semántica son pésimas y lo sabías y aun así te empeñaste en escribirla y, por si fuera poco, tuviste la grandiosa idea de quererla publicar, vamos, reléela y te darás cuenta del error en el que te encontrabas. No sabes escribir, no tienes lo que se necesita, no tienes talento. Deja de pensar que Sexto Piso te mandará un correo rogándote les mandes un libro. Solo sabes hacer una cosa bien, y es ver el base ball. Puedes pasarte horas viendo cómo le pegan a una pelotita mientras esperas que el mundo se vaya por el culo del diablo, para eso es lo único que tienes paciencia, para ver como el mundo se cae a pedazos. Eso sí, te doy la razón en algo, no tienes el coraje para quitarte la vida ni tampoco para pedirle a alguien que lo haga por ti. Cómprate algo de ropa decente y sal a caminar, estar encerrado todo el tiempo no es sano. Te recomiendo algo, cuando pongas un pie fuera de tu casa, aborda el primer transporte público que encuentres y deja que te lleve lejos a donde desconozcas su paradero y cuando termines el trayecto, sabrás que así ha sido tu vida, un acertijo. Si quieres un consejo, deja de pensar que serás escritor. No entrarás al book club Tierra Adentro, esos parásitos wannabes. Ten siempre presente que ninguna editorial independiente se atreverá a poner su reputación en juego por publicarte un libro, no serás nadie, como lo has sido hasta ahora. Sé más humilde, reconoce tu fracaso, ya son treinta años y tal vez no escuches mis consejos, pero sé que lo entenderás, quizá dentro de otros treinta, mientras tanto, te deseo suerte, no me queda más.