Por carlos bortoni

Perro viejo se tira sobre la acera. Nadie recorre la calle. Se para… orina el asfalto y se vuelve a tirar.

Perro viejo está agotado. Pronto tendrá que descansar… se verá obligado a dimitir… tirarse en una esquina y dormir. Aunque no pueda conciliar el sueño… aunque no logre recuperarse de un día en el que no ha hecho más que vagar… recorrer calles… orinar… defecar y seguir vagando. Perro viejo encuentra un rincón caliente cerca del basurero… se desploma y duerme.

Perro viejo cansado y sarnoso escucha algo… levanta la cabeza y para las orejas. Nada nuevo… pájaros que retoman el vuelo y el trinar ahora que el cielo se ha despejado y el sol brilla por unos instantes. Perro viejo los mira un segundo… gruñe y vuelve a dormir. Pronto se nublará e irán a ocultarse llenos de miedo. Perro viejo suspira y se queda inmóvil.

Perro viejo… sarnoso y cansado… encuentra en su camino una caja cerrada. Perro viejo se acerca a ella… la huele durante un rato y descubre que adentro hay carne… jugosa carne ensangrentada. Perro viejo rodea la caja… da vueltas en torno a ella una y otra vez. Perro viejo la sujeta con el hocico… la muerde repetidamente… la rueda… pero no logra hacerle nada… ni el menor agujero… nada. Lo único que su esfuerzo ha conseguido… es que la sangre escurra fuera de la caja. Perro viejo se derrota… se niega a seguir intentando abrir o deshacer la caja. Perro viejo se deja caer sobre el suelo… agotado por el fracaso y la imposibilidad de conquistar su meta… se tira y no hace nada. Después de un rato se levanta… se acerca a la caja y lame la sangre que ha quedado embarrada en el piso. Perro viejo termina de hacerlo y sigue caminando… dejando atrás la caja con carne… el fallido esfuerzo por alimentarse.

Perro viejo y cansado se tira a la orilla de la banqueta… sobre el filo amarillo que la separa de la calle. Perro viejo decide no moverse… hacer nada. El aire que generan los carros al pasar lo refresca… uno tras otro provocan una intensa corriente de viento. Perro viejo se siente bien en ese lugar. Perro viejo se queda dormido. El tiempo pasa. El calor termina… Perro viejo no despierta… un coche pierde el control… choca contra la banqueta… pasa sobre el cuerpo del perro y lo aplasta… Perro viejo despierta. El tiempo ha pasado. El calor terminado. Perro viejo se levanta apesadumbrado y camina sin rumbo.

Perro viejo y cansado está tirado en el suelo. Perro viejo se levanta y se estira… da un par de vueltas sobre su eje… y se vuelve a tirar. Perro viejo no logra acomodarse. Perro viejo se pone de pie… tuerce la cabeza… la sacude y camina unos cuantos metros. Perro viejo voltea a ver el lugar donde estaba… luego mira el lugar al que ha llegado… no hay diferencia… se tira en el piso… la cola parece ya no estorbarle y las patas se esparcen sin problema sobre la superficie. Perro viejo deposita la cabeza en el suelo y cierra los ojos.

Perro viejo y cansado está tirado en un delgado camellón sin pasto. Perro viejo escucha algo a sus espaldas y voltea la cabeza para distraerse. Perro viejo encuentra a un perro joven y golpeado que persigue carros provocando rechinidos de llantas y volantazos… un perro joven que ladra cuando se le escapan los autos. Perro viejo se levanta… estira cada una de sus extremidades, el cuello y la mayoría de los músculos que aún le responden… da media vuelta para contemplar al perro joven sin torcerse y se vuelve a tirar sobre el camellón. Perro viejo contempla a aquel animal… fijándose en cada detalle de su lucha: corre hacia los coches cuando los ve venir… intenta morder la llanta trasera del lado derecho del vehículo… corre y lanza mordidas contra las ruedas negras… de cuando en cuando un carro lo golpea y lo arroja al suelo pero se levanta para seguir lanzándose a la derrota. Perro viejo no se cansa del espectáculo. Lo contempla mientras permanece tirado sobre el camellón sin pasto.

Perro viejo camina a través de una calle vacía… no hay coches que esquivar. Cruza. El sol empezaba a quemar. Por eso se movió… buscando el resguardo de la sombra. Se tira y vuelve a dormir.

Perro viejo… sarnoso y cansado camina por la orilla de la banqueta… sobre ese escaso filo amarillo que define el final de la acera y el principio del asfalto… donde sólo cabe una pata detrás de otra. Perro viejo lo hace con desgano. De llegar a resbalar será atropellado. Perro viejo sigue caminando… una pata tras otra… sobre el estrecho camino.

Perro viejo, sarnoso y cansado lleva horas tirado sobre el piso. Perro viejo suspira profundamente y exhala. Al hacerlo, el polvo que se había acumulado a su alrededor se eleva y… segundos después… vuelve a depositarse junto a él. Perro viejo no se mueve… suspira profundamente y vuelve a exhalar.

Perro viejo… sarnoso y cansado está tirado sobre un escaso pedazo de tierra rodeado de pasto… descansando… refrescándose bajo la sombra que proyecta un enorme árbol. Perro viejo tiene la pata delantera derecha llagada y las extremidades traseras agotadas y adoloridas… horas enteras de caminar sin destino han sido demasiado. Perro viejo se queda tirado sin poder levantarse.

Perro viejo camina en medio de una calle desierta. Se detiene… flexiona las patas traseras y caga. Perro viejo retoma su camino.

Perro viejo y acalorado se sienta a la sombra de unas piedras. Tiempo después se recuesta y se queda dormido. Perro viejo despierta sobresaltado. Se pone de pie y busca agua. Se empapa y regresa a la sombra… el frío de su cuerpo mojado le impide dormir. Ausente la tranquilidad del sueño todo regresa a la normalidad. Perro viejo tirita.

Perro viejo… sarnoso y cansado está tirado a la mitad de un camellón. Perro viejo levanta la cola y la deja caer… golpeando con ella el suelo… después de eso no hace nada. Perro viejo mantiene los ojos cerrados.

Perro viejo y cansado viaja a través de la noche. Perro viejo sólo puede ser visto cuando los faros de algún coche lo alumbran. Perro viejo camina como si la luz no le afectara… como si nadie pudiera verlo.

Perro viejo, sarnoso y cansado camina por las calles… la cabeza viendo al suelo… el lomo ardiendo por el sol. Perro viejo no encuentra sombra alguna y está demasiado cansado para seguir buscándola. Perro viejo camina hacia un coche blanco estacionado en la calle… se mete debajo y se arrastra hasta llegar a su centro. Perro viejo se estira… deja caer la cabeza. Perro viejo no se mueve. Se queda tirado debajo del coche… acalorado… intentando refrescarse.


*Inicio del libro Perro viejo y cansado (Nitro/Press, 2014) del escritor carlos bortoni: http://nitro-press.com/perroviejoycansado, que presentamos como adelanto a su publicación gracias a la editorial y su titular Mauricio Bares.