Por Eriko Stark

El día 13 de septiembre de 1959, aproximadamente a las 2:45 de la madrugada, en la calle de Lucerna número 84 en la Colonia Juárez una pareja regresaba del Frontón México, casino en donde se reunían hombres y mujeres de la alta sociedad más emblemática de los 50`s. Al llegar a su casa, la pareja se dirigió directamente al cuarto para descansar, sin embargo, en quince minutos fueron sorprendidos por un misterioso sujeto que los acribilló a puñaladas.

Mercedes Cassola Meler, de 50 años, recibió aproximadamente de 15 a 20 puñaladas, aunque diferentes versiones afirman que Mercedes fue herida 90 veces; por su parte, el amante Ycilio Massine Solaine de 24 años recibió de 30 a 50 impactos con una daga.

El caso de Mercedes Cassola cobra un impacto en la sociedad mexicana debido a que se descubre una enorme red de lavado de dinero, tráfico de drogas, lotes automovilísticos, relaciones con hombres bisexuales que son caza fortunas, y parte del submundo que vivía la comunidad gay. A pesar de que la noticia duró semanas no se pudo encontrar al culpable.

Años después, el padre de Mercedes muerió atropellado de manera misteriosa cuando descubrió pistas importantes sobre el asesinato de su hija. Hasta la fecha el caso sigue impune teniendo como único sospechoso al gángster cubano Antonio Espino Carrillo. La policía y los medios periodísticos de ese tiempo aseguraban que al tratarse de un crimen en donde están vinculados homosexuales resulta imposible debido a que la mayoría de estas personas son clasificadas como “viciosos de costumbres equivocadas. Casi nunca se logra saber la verdad, quedando sin castigo como muchos delictuosos, debido al hermetismo que existe en el círculo de estos perversos sujetos que se protegen unos a otros”. (Sic).

La comunidad gay de la década de los cincuentas vivía de manera callada ante el estigma social y la homofobia, los policías aseguraron que esta clase de investigaciones resultan desagradables porque tienen que tratar con ellos: “para nosotros los policías, nada debe sorprendernos, pero todos estos sujetos repugnan. Trabajar este asunto da asco”. Y el resultado fueron notas en donde los gays eran atacados por su orientación sexual, fueron detenidos innumerables hombres, torturados; hubo redadas en los pocos antros gays de la época como el Eco o Bombay, extraditaron a extranjeros por ser homosexuales, porque daban vergüenza al país.

Incluso Mercedes fue cuestionada por ser una mujer liberal que ejercía su sexualidad sin límites a pesar de su edad, por ser una buscadora de la verdad, ella siempre decía que “el hombre tiene cuatro obligaciones: valor, sabiduría, prudencia y justicia”, características que encontraba en los gays. Su admiración y belleza la llevaban a querer amar a uno, a buscar la pasión en un hombre que ama diferente.

El crimen sirvió de inspiración para que la autora Asunción Izquierdo escribiera una novela llamada Los Extraordinarios, que concursaría en el certamen Biblioteca Breve 1960 de la editorial Seix Barral. En esta novela quedó finalista y aunque no consiguió un veredicto ganador, fue publicada en 1961; cabe mencionar que ésta convocatoria era una de las más importantes a nivel Hispanoamericano y la escritura de Asunción había alcanzado la máxima madurez.

Los Extraordinarios es considerada la mejor obra de Asunción Izquierdo (que firmaba con el nombre de Ana Mairena) debido a que logra crear un retrato violento y salvaje de un México que estaba a punto de estallar en una masacre social. La historia habla sobre la vida de Jacinto Rosales, un joven que trabaja en un lote automovilístico y pertenece al grupo de “Los Extraordinarios” compuesto por jóvenes que aprueban sus materias escolares en los exámenes extraordinarios.

Sobre la novela

La historia transcurre en el tiempo en que se comete el crimen, mientras Jacinto se prepara para el momento crítico las imágenes del pasado cobran vida. El personaje viene a la ciudad buscando un mejor porvenir, pero en la urbe se da cuenta que las personas tienen una sed de poder y reconocimiento que envenena el espíritu, su moral que recuerda la miseria de su pueblo. La relación con su mejor amigo Enrique le hace ver la diferencia de clases, esa sensación de inferioridad lo orilla a mostrar síntomas de racismo, altruismo, envidia e histeria que desatan parte de su naturaleza animal; Jancito es la representación de un verdadero chacal, un indito de ojos verdes que es sometido por la ambición de los blancos.

Asunción Izquierdo logra dar justo en el clavo de uno de los fenómenos que el filósofo Zygmunt Bauman denominaría “La sociedad líquida”, la referencia de inestabilidad la sufre Jancito al intentar amar a una chica que sólo busca el interés económico y la posición social, al no tener dinero, a usar carros prestados y fingir una máscara se muestra una inestabilidad líquida, en el único momento donde recupera el suelo es justo en el instante donde tiene relaciones sexuales con una criada proveniente de otro pueblo, una mujer que cumple las características de una hermosa mujer que aún no ha sido maleada por los horrores de la urbe.

Jacinto elevó los suyos satisfecho y miró a su alrededor. En ese instante, sus ojos volvieron a ser lo que habían sido; ojos lavados y puros. También sintió bajo él y bien firme la tierra.

Su desarrollo psicológico va desde la fascinación, confusión, incomodidad, competencia, envidia, enfermedad y traición, este último síntoma lo experimenta cuando trata con la alta sociedad. Detesta sus ritos y costumbres, detesta sus ropas y sus modos, odia su comida, sus pastillas y espacios, le irrita ver cómo se comporta un homosexual afeminado. Todo colisiona cuando pinta a una mujer millonaria que juega con él, todas las sensaciones lo orillan a cometer un asesinato y desaparecer de la ciudad.

El libro tiene una escritura maldita, las metáforas son indudablemente exquisitas y su capacidad cultural supera por mucho una gran cantidad de autores mexicanos que han tratado de dar un nombre a México. La novela es la síntesis de la década de 1950 y del trabajo de Asunción.

Sobre la autora

Asunción Izquierdo es considerada la precursora del feminismo en México. Cuando publica su primera novela titulada Andréida (El Tercer Sexo) en el año de 1938 su carrera como escritora tomaría impulso, sin embargo, en el año de 1978 fue asesinada junto con su esposo Gilberto Flores Muñoz creando un nuevo caso impune.

La escritura de Izquierdo no había tenido repercusiones políticas cuando escribió Los Extraordinarios a pesar de haber expuesto a políticos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y poner en jaque a la sociedad mexicana como una perra sin moral. Cuando publica su última novela Cena de Cenizas en la cual retrata la masacre de 1968 es considerada un peligro por revelar secretos presidenciales.

Sobre la actualidad

No existen registros públicos sobre la destrucción de la obra de Asunción Izquierdo, pero sus libros fueron quemados al ser considerados un peligro para los políticos de México; Vicente Leñero es el único que podía dar fe a estas pruebas. No es la primera vez que el gobierno se dedica a buscar libros y a quemarlos. En la Ciudad de México la cantidad de copias en existencia ronda entre 2 o 3 ejemplares por obra o literalmente dejaron de existir. En las bibliotecas públicas se encuentran algunos ejemplares (las primeras ediciones) que con el tiempo se han ido pudriendo sin existir ninguna reedición o recuperación de los libros.

Las obras de Asunción Izquierdo son un fahrenheit 451 que necesitan resurgir de sus cenizas. En el pasar de los años, la escritura tiene un poder que registra la historia y la filosofía misma, sin el acercamiento de estas obras es imposible entender la naturaleza que hoy vive México. Se espera que en futuro estos libros sean disponible. Su servidor ya cuenta con cinco obras que próximamente hará disponible en la red, sigan pendientes a las publicaciones de la Revista Clarimonda y el Expediente 41.