Por David Meneses Gómez

“Este el programa número uno de la televisión humorística, el Chavo del 2018, interpretado por el súper presidenciable Pejejito, con Ricardo Anaya como Mico, Pepe Meade como Don Ladrón, Los independientes como Doña Margarita y como la Popis Bronca, Lorenzo Córdoba como el profesor INE, Manuel Bartlett como el Brujo del 88, Javier Duarte como el Señor Barriga y Enrique Ochoa como el Chinguesumadre, dirección Enrique Peñaviano”.

En la casa, el taller o la oficina… siempre veo la repetición de los mismos programas, durante todo el año hay cosas que nunca se van: las repeticiones de “El Chavo del Ocho”, “Don Juan Tenorio” y los infomerciales de los candidatos.

Sus autores, festejan su nacimiento el 21 de enero, José Zorrilla nació en 1817 y Roberto Gómez Bolaños “Chespirito” en 1929, más o menos cuando los primeros spots políticos comenzaban a sonar entre el recuerdo de las carabinas y rifles de la Revolución Mexicana. A estos programas hay que sumarle el invento más estúpido del 2018, las llamadas “Intercampañas”, que es solo más gasto público en algo que no queremos ver, la puntita de lanza de tooooodaaa la lucha por la grande que nos va a dejar venir en próximas fechas.

Debo decir que he llegado al punto, que después de tantas repeticiones, homenajes, adaptaciones y canciones políticas, que llego a confundir a los autores. Sé que existen diferencias claras como que uno es Zorrilla, el otro “Aguililla” y los demás se apellidan “Robadilla”, se hacen nuevas versiones y ninguna es buena, incluyendo los originales, aunque en el caso de los spots, todos son piratas.

Tanto el “Chavo del Ocho” y “Don Juan Tenorio” se han convertido en dramas religiosos- fantasiosos-políticos en nuestro país, donde es dogma de fe no reírse con las chorricientas representaciones del Tenorio y las eternas repeticiones del Chavo, ahora también se debe una tomar postura política y hace el yihad electoral.

En algún momento, quizás en el fondo de un barril de cerveza, los personajes se mezclaron y dieron lugar a Don Chavo Tenorio político tatatatatatata… nanananananana.

¿No es verdad, candidato del AMLO,

que en esta apartada urna

más espuria, la esperanza brilla

y se aspira mejor?

Esta boleta que vaga llena

de las sencillas aspiraciones

de los candidatos independientes

que roba esa orilla amena;

esa boleta limpia y morena

que atraviesa sin temor

el lápiz del  elector,

que esperando votar al día ,

¿no es cierto, morena mía,

que están votando por el amor?

Además hay algo que comparten entre el Chavo, El Tenorio y los spots: ninguno me gusta y ambos me aburren, sin embargo, hay que felicitar a los creativos por ser los responsables de crear el programa de Tv más visto, a fuerza de ponerlos una y otra vez y la obra más parodiada en México respectivamente… Aunque estén para-odiarlos .

¡Chanfle!