Draqueens, lesbianas, homosexuales, transexuales, prostitutas, dealers; todos los personajes más extravagantes se dan cita cada fin de semana en los antros de la Ciudad de México en la zona Centro. Las historias sórdidas de fama, dinero, crimen y glamur son capturadas bajo la lente de un joven fotógrafo conocido como Eriko Stark.

Erik Meneses (Eriko Stark) nació en el año de 1988. Creció en el barrio bravo de Tepito que ha servido de gran influencia para su obra escrita y fotográfica. Estudió la carrera de Ciencias de la Comunicación en una universidad privada debido a que nunca pudo alcanzar un promedio mínimo para ingresar a la escuela pública. Desde que tuvo conciencia se supo homosexual, pero no pudo ejercer sus preferencias ni mucho menos su identidad debido a las situaciones que vivía en su barrio.

Desde hace años se ha dedicado a documentar la vida nocturna gay y sus historias que van más allá de la realidad misma.

Retratos de una vida Divina

Divina es un antro que nace en el año de 2017 dentro de otro antro conocido como Teatro Garibaldi. Las dragqueens de la ciudad han luchado por ganar un espacio donde puedan posar con libertad, sin miedo al prejuicio machista que hoy en día sigue cobrando las vidas de muchas personas de la comunidad LGBT.

Cada fin de semana las dragqueens hacen fiestas temáticas y shows donde las personas van a apreciar los espectáculos, también el antro se ha convertido en uno de los lugares de resistencia gay donde se puede vestir con libertad, usar maquillaje, posar, ligar y hasta tener sexo sin prejuicios. Las noches prometen aventuras inolvidables y con ellas, la oportunidad de ser reconocidos como miembros importantes de la sociedad.

El trabajo de Eriko se centra la documentación de la vida que estas drags llevan al límite exponiendo sus cuerpos a toda clase de sustancias, las jornadas laborales que sobrepasan los 3 días seguidos de fiesta, la necesidad de ser popular, bello, deseado por otros así como la violencia que se suscita en torno a la autodiscriminación, los crímenes por odio, el sexo riesgoso y la autodestrucción misma como una forma poética de los cuerpos queer que no deben ser vista para no ser juzgados por las instituciones. Las imágenes han llegado a incitar el odio y hacer quedar mal a los mismos homosexuales a pesar de ser una realidad que todos vivimos.

En las fotografías se aprecia una intimidad que nunca antes había sido documentada en la historia nocturna gay del país. Cada imagen es un acercamiento a los instintos más bajos del ser humano y la crudeza que viven hoy en días cientos de personas jóvenes que tratan de aspirar a un mundo mejor con perreo y cocaína; las expresiones queer cobran fuerza y hacen ver la vulnerabilidad de los sujetos trans, el rechazo, la fealdad. Esta clase de estéticas que nos van adentrando a la vida nocturna, es como vivir la noche junto a las drags haciendo un recuerdo de todas las épocas. Divina se ha convertido en una especie de Studio 54 y Eriko nos hace íntimos con la noche y sus excesos.

Pueden consultar parte de la obra del autor en los siguientes enlaces: Retratos de una vida Divina AQUÍ. Blog AQUÍ.