Por Miguel Ángel Rovel

Nunca imaginé que algún día iba a estar escribiendo sobre un festival de música, mucho menos me pasaba por la mente que se realizara en Saltillo, mi terruño. Saltillo siempre se ha caracterizado por ser un público muy duro. En cualquier aspecto: restaurantero, antros, negocios, cultura, etece. Somos demasiado exigentes porque somos vecinos, casi hermanos, de Monterrey, Nuevo León, y lo que implica: San Pedro, Guadalupe, San Nicolás, etece. La demanda es mucho mayor en regiolandia. Sin embargo, hoy estoy escribiendo sobre la tercera edición del Festival Zapal 2018. Se siente chingón ser parte de tan relevante festival.

También es importante mencionar que es una plataforma para las bandas locales que andan de necios en este ambiente de libertinaje y espiritualidad. Encontrar un equilibrio en el lineup de cualquier festival son de las tareas complicadas. No puedes hacer una mezcla tipo rockola de una fiesta ya media prendida. Las bandas locales tienen más ventajas que cualquiera. Enfrentarse a su público, con expectativas altas por los grupos principales, es una autocrítica sin pensarla. Nunca cansaré de agradecerle a la tecnología por quitar fronteras imaginarias. Todos pueden tocar en un festival siempreycuando le chinguen al estudio y la práctica. Porque hay mucha raza buscando lo que algunos ya lograron. Es la tercera edición del ZAPAL, los llevo al hilo. Me atrevo a recomendar un par de bandas, todas van a estar mamalonas, que a mi gusto les daré un poco más de atención durante el festival.

Becerros

Arrímese a la lumbre, mija. Una de las bandas que hizo me acercara de nueva cuenta a mi lado norteño. Suenan tan ponchados en vivo que nadie puede dejar de mover el pie al ritmo del acordeón de Richie Caballero. Creador de Becerros junto a su hermano Pekas, músicos de abolengo. Reforzados por un equipazo: Yarvick Zatarain, Roberto Cano Jr, Wero Ayala y Pleigo Villarreal. Da gusto escuchar bandas preocupadas por rescatar la esencia de donde emergieron. El norte la está haciendo de pedo desde hace rato.

Pjama

Los he escuchado infinidad de veces, todo por plataformas; en vivo en la primera edición del ZAPAL. Había algo que no me cuadraba, no soy nadie para emitir una crítica musical, sólo pensaba que les faltaba madurar la idea. Lo chidochido es que son más morros que uno y eso pone las pilas a otros cuántos. Acabo de escuchar la rolita de MUNDO junto a la voz de Kasandra Videl, del cual me declaro fan en este instante. Obvio se la voy a poner a lamorritademisdías para que se la aprenda. No recordaba una rola que me hiciera sentir relax.

Technicolor Fabrics

Banda tapatía que sigue marcando tendencia. Fuma será una de las rolas que pediré a grito abierto. Está pocamadre que vengan con sus synthes puestos en el silencio de un acorde. Me dejé llevar por la emoción, disculpen mi entusiasmo exacerbado. Pocas veces tenemos en Saltillo la oportunidad de que vengan este tipo de bandas. Technicolors Fabrics sin duda harán corear a la razita. Será la primera ocasión que los vea en vivo.

Bestia María

Con una trayectoria corta para lo que han cosechado, son de los grupos que localmente han sobresalido. Imperio, producción más reciente de la banda donde proponen una perspectiva propia sobre la realidad en la que vivimos. Su rock está identificado por la raza. Los fieles al Zapal y los nuevos que vengan este año, sabrán que Bestia María son de casa.

Noah Pino Palo

Directo de regiolandia, esta banda me evoca mucho al pop argentino. El uso de los synthes para mí siempre tendrán una ventaja. Cuando los combinas con un flowmuevepie, para disfrutar una buena tarde y una chela bien fría. Polvos Blancos y Niña Rosa son sus cartas de presentación ante los oyentes. Estoy seguro que varios gancharán al escuchar lo bien producido que suenan. De las bandas que no conocía hasta ahora en el cartel del Zapal.

LQDM

La sorpresa de saber que se vuelven a unir. Qué mejor que el Zapal para que toquen de nueva cuenta My señorita, Levantando Faldas o Mi fiesta. La última vez que los vi fue en el Roller Rock, era un mocoso, pero eran nuestro orgullo por haber salido en MTV. Pusieron a Saltillo en el mapa musical. Siempre hemos tenido raza que demuestran que hay calidad en en esta pequeña región del norte. Vuelven a tocar en su tierra, en un festival, nada mejor.

Camilo Séptimo

Por alguna extraña razón, un día me siguieron en tuiter. Tal vez un error de dedo. Un algoritmo mal calculado. No sé, lo importante es que me puse a escucharlos y, obvio, los seguí de inmediato. No confíes en mí en su versión video fue lo que me atrapó. Confieso que por un tiempo tenía la idea de que era sólo un compa. Error que tuve que enmendar informándome más de ellos. Mis oídos tendrán su total atención.

Cultura Profética

Sin duda fue la banda que me ganchó sin pensarlo cuando anunciaron el lineup para el Zapal 2018. Una ocasión que anduvieron en el Escena en Monterrey, me quedé a nada de lanzarme a verlos. Después de haber visto el concierto del Luna Park tratando de suplir aquella ausencia, es obligado escucharlos en directo. Un poco de reggae no le hace daño a nadie. Saca, prende y sorprende.

Coyle

Me da gusto saber que andarán tocando esta edición 2018. A pesar de que tienen poco como grupo, suenan muy chido. Esa influencia británica siempre genera buenas recompensas. 1993 girando en tresesenta, grabado en Forastero Recording Studio, video por Ángel Bosquez, es la rola a la que le apuesto puede gustar más. Mejor caigan a escucharlos.