Por Jhoselinn Figueroa Reyes / Fotos por Paulina Contreras

Un guardia te da la bienvenida en Abel´s Bar. “Esta vez el evento es gratuito”, fue lo que pensé al quedarme de pie a su lado, esperando algún gesto de querer cobrarme la entrada. Sólo sonríe y me dice que pase adelante, al parecer es un privilegio por llegar temprano. El cover es de 50 pesos, pero son apenas las 8:55 de la noche del viernes 22 de junio del 2018.

En las redes sociales como Facebook e Instragram se comparte el flyer “Summer of love”, un evento organizado por Navajo Records presentando a Dr. Funk and the Fever, en colaboración con Dj Party Poop.

Al caminar por el piso de madera del bar de repente te da la sensación de que está hueco, lo primero que se ve es la barra también de madera brillando por el barniz, las paredes llenas de afiches de amplificadores, guitarras y en la pared derecha se ve uno de Slash con su característico sombrero de copa y pantalón de cuero adornando la primera sección del bar, donde se encuentra un pequeño escenario con unas bocinas, bancos apilados, un mixer, una televisión sin encender empotrada en la pared y una vieja batería.

Pero no son los afiches, ni el escenario, ni siquiera el anuncio luminoso de Tecate junto a la puerta lo que llama la atención, son las guitarras que adornan las paredes. Me acerco a ver los autógrafos que están plasmados en ellas: Celso Piña, Los de Abajo, Inspector, Vilma Palma e Vampiros, El Gran Silencio, son algunos de los que han firmado dichosas guitarras y también agrupaciones que han pasado por el escenario de Abel´s Bar.

Al ir adentrándote y bajar unos escalones entras a la segunda sección del bar, con otra barra llena de vasos listos para ser llenados de cerveza, una caja registradora y servilletas en un extremo, al centro la pista de baile junto al escenario principal y al fondo las mesas con sus respectivos bancos.

Tú decides si te quedas cerca de la barra o subes al segundo piso para observar desde el balcón a las bandas que se presentan y a los bailarines de la noche. En el escenario se observan los stands, micrófonos, bocinas, cables, la batería, pedales, guitarras y amplificadores. Sólo está el personal del lugar, los chicos de Navajo Records, el cuál es un estudio de grabación que no sólo se dedica a ello, sino también a gestionar eventos como este, y Ralph conocido como Dj Party Poop haciendo soundcheck al ritmo de “By the way” de la banda californiana Red Hot Chilli Peppers.

En este momento de la noche es mejor observar una de las televisiones y mirar a Anthony Kiedis en un taxi amarillo yendo a toda velocidad en las calles de California, en el vídeo de “By the way”.

Aún no llega público y los músicos de Dr. Funk & The Fever llegan a su tiempo cada uno. Alan, el tecladista es uno de la nueva alineación de la banda y es el primero en llegar mientras habla por su teléfono celular, mira vacío y mejor se da la vuelta a continuar con su conversación. En seguida entra Fofo, con su cabello rizado y camisa color verde, es el líder y vocalista de Dr. Funk. Tiene una expresión de que venía apresurado, él si se detiene a observar y se acerca a saludar pero lo primero que dice es que hace mucho calor aunque en realidad el ambiente es fresco.

Los bancos se van ocupando uno a uno, los músicos se ven con cara de familiaridad, pues este es un escenario donde la mayoría ha desfilado y se ha apoyado el talento local. Se ve la cara de preocupación de uno que otro integrante: “Inviten a más amigos”, le van diciendo a los asistentes del evento, “¿No compartieron el evento?”, pregunta Benja, guitarrista de Shaman Bombay, otro de los proyectos musicales de Fofo, al notar lo que ya es obvio, no se llena el lugar.

Empieza a tocar Dr. Funk & The Fever, se ve a Melissa, la nueva vocalista de la banda, con su personalidad enérgica, Fofo con sus pasos de Funk, ya característicos en cualquier escenario donde se presente, Oscar con su cabellera lacia a cargo de la batería, Remi en el Sax, Miguel en el bajo y Mora (socio de Navajo Records) en la guitarra. Empiezan a tocar y el ambiente se torna diferente, es imposible estar estático y no mover aunque sea involuntariamente el pie, las manos o la cabeza.

Una pareja destaca entre los que sacan sus dotes de bailarines, en la pista al parecer se disfruta más que sentados. Melissa al ver parejas bailando asegura que “El amor está en el aire”, pero también lo está el Funk. Ella deja a cargo a Fofo del micrófono y decide bajar a bailar, se ve feliz y decidida a pasarla bien con todos. No importa si el lugar no está lleno, con los bailarines improvisados en la pista del bar se llena de buena energía.

La banda repasa clásicos del funk, y conforme pasan las horas el lugar se va llenando de gente que de igual manera mueve algún brazo, el pie, la cadera y la cabeza al ritmo de la música. Una noche de viernes tranquila en Ensenada y de esa sensación llamada Groove.


*Esta crónica y fotos son resultado del Taller de Periodismo Musical que impartimos en Ensenada, Baja California.