Por Alfonso Morcillo

A Pastor lo despierta un niño con un teléfono. A su lado están dos muertos que quieren cargarle. Afuera está la policía. Pastor huye, o trata de huir, por entre las enredadas calles y azoteas de una villa miseria de Buenos Aires. Luego de una trepidante persecución lo atrapan y es ingresado a la prisión de San Onofre, en donde deberá investigar al líder de la mafia, Borges, para dar con el paradero de la hija de un importante juez federal.

Pastor no es Pastor, Pastor es la identidad falsa del policía Miguel Palacios, que está preso en otra cárcel por un asesinato que cometió y de dónde lo manda sacar el juez de su causa. Encontrar a la hija del juez será su pase a la libertad.

Producida y filmada en Argentina, El marginal es una serie compuesta de 13 capítulos, estrenada en junio de 2016 y disponible en Netflix. Pocas son las series que no son de manufactura gringa o inglesa en esta plataforma. Las que más abundan son las mexicanas, pésimas en mi opinión, por lo que El marginal refresca de manera generosa y bien hecha el catálogo netflixiano.

El marginal nos introduce, por el recto, hasta las tripas de la cárcel de San Onofre: crimen, violencia, hacinamiento, pobreza, drogas y el catálogo de delitos que se pueden cometer adentro y afuera.

Pastor tendrá que, como buen primerizo en una cárcel, rifarse un tiro para salvar la vida y conseguir un lugar para dormir y, después, para hacerse del respeto del resto, hasta llegar al líder de la mafia, Borges y su hermano, Diosito, apadrinados ambos por el director de la institución.

Tras la llegada de Pastor, y luego de años de la calma impuesta por el mafioso Borges con el consentimiento y complicidad del director, todo comienza a descomponerse. Muertos comienzan a aparecer, motines, fugados. Si no fuera argentina, la cárcel y la situación bien podría ser cualquier presidio mexicano.

En el desarrollo Pastor se enamora de la trabajadora social, Emma Molinari, quien le ayudará a conseguir su libertad, luego de haberse ganado la confianza de Pastor.

Se trata de un excelente relato negro desde las entrañas del podrido sistema carcelario. En un capítulo el director del penal enfrenta una visita de los supervisores estatales y comenta que él ha estado en el sistema desde antes, desde cuando no había derechos humanos, de cuando a los presos se les cagaba a palos, pero que ha transformado a ese cárcel en modelo de atención y trato para reinsertar a los internos en la sociedad. La macabra ironía sólo se entenderá al ver los 13 capítulos de El marginal.

El Marginal, por otro lado, está lleno de lunfardo, o de jerga y argot carcelario. Será difícil al principio para el mexicano entender, pero nada que no se pueda con un poco de buenas bocinas y atención a las peculiaridades del habla canera.

Otro acierto de El Marginal es la banda sonora, compuesta por cumbia villera, que es lo que escuchan la casi totalidad de los internos del penal, que además le brinda ritmo y buena ambientación a la serie.

El Marginal fue creada por Underground, escrita por Adrián Caetano y dirigida por Luis Ortega, con Sebastián Ortega como productor ejecutivo. La serie arrasó con varios premios argentinos a la mejor serie, mejor guión y actuaciones, entre otros galardones.

Juan Minujín es Miguel Palacios / Osvaldo “Pastor” Peña; Martina Gusmán, la trabajadora social Emma Molinari; Gerardo Romano, el Director Gerardo Antín; Claudio Rissi es el mafioso Mario Borges; Nicolás Furtado es Juan Pablo “diosito” Borges; Maite Lanata, hija del juez, Luna Lunati; y Mariano Argento, el Juez Cayetano Lunati.