Por Lorenzo Mejino

La enorme valentía de las producciones chilenas para afrontar los sucesos mas oscuros de su pasado reciente es un hecho digno de admiración y que suele ser una presencia recurrente en nuestro rincón de series remotas… La última novedad en este campo ha sido, “Bala Loca”, nacida a partir de un concurso anual de fondos para subvencionar productos televisivos, que la idea original de Marcos de Aguirre y David Miranda Hardy ganó en 2014, siendo estrenada en julio de 2016.

La presencia de un personaje central fascinante con una enorme interpretación de Alejandro Goic es una razón mas que suficiente para adentrarnos en una historia con sus altibajos narrativos pero que podemos calificar globalmente de forma positiva , gracias al trabajo de Goic, como les vamos a analizar a continuación.

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La trama

Mauro Murillo es un periodista que había sido toda una referencia en el periodismo de investigación chileno contra la dictadura de Pinochet, pero que tras un accidente automovilístico se ve postrado en un silla de ruedas y se pasa a la información ligera de cotilleos y de  la farándula, donde destaca, pero muy lejos de alcanzar el prestigio que tenía en su primera etapa.

En medio de una crisis personal y existencial muy grave a los cincuenta años, decide volver al periodismo puro y duro de investigación, fundando un diario digital para denunciar los trapos sucios de todos los estamentos chilenos. Sus problemas empiezan cuando la periodista que quiere que dirija el diario muere asesinada en el asalto de un supermercado y Mauro empieza a investigar el caso por su cuenta.

La descripción de un personaje amargado mental y físicamente , atado a su silla de ruedas, adicto a todo tipo de sustancias y que ha conseguido que su ex-mujer y su hijo le desprecien profundamente por lo autodestructivo que puede llegar a ser, es un excelente caldo de cultivo para tener un antiheroe de manual en su búsqueda de la redención personal tanto como periodista como frente a su hijo.

A pesar de sus circunstancias personales, es difícil empatizar mucho con Mauro Murillo, por lo mala persona que puede llegar a ser,  lo que desconcierta a todos los que le quieren ayudar y que acaban siendo engañados o traicionados por un personaje diseñado de forma bastante compleja con sus virtudes pero también con sus flaquezas, como pueden ver en el trailer:

La investigación del asesinato de su amiga periodista en su nuevo medio digital, le lleva a entrar en un laberinto en el que se encuentran implicados grandes empresarios, políticos, policías y militares a diferentes niveles y con los que Mauro debe tratar no siempre de forma amistosa y pagando importantes peajes personales.

“Bala Loca” me ha parecido una serie muy interesante, valiente al utilizar nombre de partidos reales sin esconderse tras eufemismos, y apuntando a los lugares podridos de la sociedad chilena. Por ello, es una pena el bache narrativo que tiene en su tramo medio , cuando dedica demasiado tiempo en los episodios centrales a remolonear con historias personales del resto de los periodistas de la redacción, que en mi opinión no aportan demasiado a la historia central y dilatan y estiran la miniserie.

Otros defectos en este tramo son cargar demasiado las tintas sobre el descenso a los infiernos del pobre Mauro y su conducta autodestructiva, y sobre todo la presencia de un personaje infumable , un presentador de un programa de telebasura, caricaturesco y que me sobra en todas y cada una de las escenas que sale, porque es demasiado ridículo para ser creíble y encima está bastante mal interpretado.

En el último tercio la serie remonta y mucho en especial por la presencia de otro personaje  como es el comisario de policía Iturra que es el mas interesante de todo el grupo junto con el enorme protagonista Mauro Murillo y el actor que le da la vida, Alejandro Goic.

En el capitulo final los guionistas toman una serie de decisiones para cerrar la historia , que no me parecen nada coherentes con el resto del relato, pero tengo que reconocer que no son nada evidentes y no han dudado en tomar unos riesgos que dependerán mucho de la visión del espectador si los acepta o no.

Un aspecto importante, que a mi me encanta, por la riqueza que aporta al castellano, pero que puede ser un problema para los mas puristas, es la presencia de muchos giros, modismos y expresiones muy chilenas, que si no están acostumbrados a escuchar palabras como “huevón”, “conchatumadre” o “cachar”, al nivel que utilizan “fuck” en “The Wire”, les puede sorprender y mucho, si no han visto ninguna serie chilena con anterioridad.

Epilogo: He disfrutado bastante el visionado de “Bala Loca”, a pesar de las salvedades mencionadas, sobre todo por el personaje principal que justifica absolutamente la serie. Si son curiosos y desean conocer otras sociedades y formas de narrar las cosas, no duden en introducirse en la serie, que ya la encuentran en Netflix.

*Texto original AQUÍ