Por Manuel Ayala

En medio de todas las adversidades y dificultades que representa ser músico independiente en México, Alfredo Fragoso y Benjamín Yáñez, integrantes de la banda ensenadense Shaman Bombay, han tomado como bandera la política de autogestión para poder concretar los objetivos y metas que se trazan en el camino.

Es así como han logrado mantenerse activos como una de las mejores propuestas musicales de Ensenada, Baja California, además que así han logrado también sacar un EP y financiar lo que será su primer material ya en forma y que vienen trabajando desde mayo pasado en la grabación del mismo.

Sobre estas cosas y más, platicamos con estos dos personajes que le han dado vida a este gran proyecto que sin duda te va a gustar.

Foto: Manuel Ayala – Shaman Bombay en el Bar Moustache Tijuana, mayo 2018.

—¿Cómo y cuándo inició la banda?

Benjamín Yáñez (BY): Alrededor de tres años tocando, la idea inicial era tocar algo de blues-rock, pero con el tiempo comenzaron a anexarse más cosas y el estilo musical se fue expandiendo, cada quien le mete su cosecha y es una mezcla que nos gustó.

—¿Cómo va lo del nuevo disco?

Alfredo Fragoso (AF): Primero grabamos un EP en vivo, dos rolas que van a estar en el nuevo disco. Tenemos material para dos trabajos, por la duración, son seis rolas y lo estamos trabajando con Jorge Gutiérrez, un men que trabajó como asistente de mezclas en Los Ángeles y ahorita está en Ensenada. Estamos grabando actualmente y esperamos que salga este mismo año.

—¿Que tan complicado es mantener un proyecto independiente de música?

BY: De repente es algo complicado, tienes que conocer muy bien a los miembros de tu banda, cómo son musicalmente y como personas, es como si fuera una hermandad. Nosotros hemos tenido nuestros altibajos como banda, nos peleamos y todo, pero a final de cuentas son cosas que superamos y seguimos ensayando y componiendo normalmente.

AF: Igual ha implicado mucho la autogestión, todo lo que hemos tenido lo hemos hecho entre nosotros. Por ejemplo, todo lo que llevamos de la grabación lo ha pagado el grupo pero no de nuestros bolsillos, sino de presentaciones que hemos hecho, vendiendo discos y calcas, y así siempre ha sido la idea, de que se pague todo con lo que hace la banda.

—¿Cómo le hacen para organizarse en ese sentido?

AF: Buscamos gente que quiera apoyarnos, con todo este boom de lo artesanal y las propuestas locales, hemos tenido la oportunidad de juntarnos con cervecerías que les interesa apostar por lo local y la música original. Ellos nos han abrazado y nos han dado la oportunidad de tocar y nos pagan por evento, siempre con la idea de que es para el disco. También nosotros hacemos shows por nuestra cuenta y siempre buscando que la misma banda lo pueda sustentar. La inversión en realidad ha sido muy poca.

—¿Que es lo más complicado como músicos independientes?

BY: En Ensenada ha faltado mucho ese apoyo a las bandas, eso ha sido lo más complicado. La escena sí ha estado creciendo, pero sigue la clásica de que al músico casi no le pagan y por ende no se gana lo que se debería obtener en realidad.

AF: También pasa que como escena o como bandas nos ha faltado saber el precio de lo que hacemos, no es que nos malbaratemos, sino que muchas veces no sabemos cómo presentarnos y cómo hacerle saber a la gente que le debe interesar y consumir lo que hacemos.

—¿Cómo se organizan como banda entendiendo que cada uno realiza otro tipo de actividades y cómo es el proceso creativo?

BY: La cuestión de los ensayos es también algo complicado, ponerse de acuerdo sobre qué días ensayar y a qué hora pueden todos es difícil, precisamente porque todos tienen otras cosas qué hacer. En nuestro caso tenemos la fortuna de que sí tenemos un día en el que todos podemos ensayar.

Sobre el proceso de composición, básicamente a veces en los mismos ensayos jameamos y salen ideas que ahí mismo comenzamos a trabajar, o alguien a veces llega con alguna idea, pero a final de cuentas implica mucho trabajo en equipo y cada uno de nosotros participa en ello.

EP “Premoniciones”.

—¿Cómo ven la escena en el estado?

AF: Hay dos caras en ese sentido porque por un lado están bandas como Ramona o Entre Desiertos que son de Tijuana y andan bien movidos, pero también están las bandas que son muy buenas pero que no han dado ese nivel de producción. A parte en cada ciudad varia, en Tijuana hay más público y en Ensenada por lo general los que te van a ver son también músicos o amigos, y nos hace falta romper esa brecha.

—¿Creen que hace falta que el público se abra a conocer lo nuevo que se viene generando?

BY: Creo que al menos en Ensenada sí, porque, por ejemplo, cuando hay toquines ven el precio y no van porque cincuenta pesos se les hace muy caro. Tienen que ser eventos gratuitos para que a la gente les interese. También sucede otra cosa, que a veces las bandas no les interesan porque lo que quieren es solo ir a pistear y cotorrear, que está bien, pero uno quiere dar a conocer lo que hace y a veces no es su prioridad.

AF: Yo creo que hay que generar también las condiciones de lectura adecuadas, porque, por ejemplo, los partys de Año Nuevo siempre han sido o tenido una reacción bien chila porque la gente sí va a pistear y a ponerse a cotorrear, pero sí se presta más a que estén atentos a la música. Creo que al público le hace falta saber cómo escuchar música y a nosotros saber cómo presentarla.

Shaman Bombay es Benjamín Yañez en la guitarra, Salvador Aldrete en el bajo, Oscar A. Romo en la batería y Alfredo Fragoso en la voz y teclado.